Principios básicos para fomentar la parentalidad positiva

La parentalidad positiva promueve vínculos afectivos sanos, protectores y estables. Basada en educar a los menores desde el respeto, la atención, la orientación y el reconocimiento sin violencia, ni castigos físicos ni emocionales. Así, la parentalidad positiva destaca la prevalencia del Interés Superior del Menor como sujetos de derechos y no sólo como receptores pasivos.

Se destruye, por tanto, la antigua educación autoritaria y represiva que mermaba el potencial de los hijos, hacia un modelo educativo en el que la clave es que los padres aprendan cómo ejercer su autoridad de forma responsable, preservando los derechos de los niños, sus habilidades críticas y participativas, promoviendo su autonomía y su propia personalidad.

Ser padres sabemos que no es nada fácil y el pequeño no viene nunca con un manual debajo del brazo. Por eso, desde Fundación Filia queremos ofrecerte esta guía de principios básicos para ejercer la parentalidad positiva, basada en la experiencia de nuestra Obra Social enfocada en velar y preservar el Interés Superior del Menor en los procesos de Alta Conflictividad Familiar:

1. Realización Personal: La parentalidad positiva supone la realización y satisfacción personal para los progenitores y para los hijos, fomentando herramientas para su desarrollo social y personal.

2. Respeto a la Diversidad: La satisfacción personal pasa por reconocer y respetar la diversidad familiar, socioeducativa, cultural y de género, teniendo siempre en cuenta el Interés Superior del Menor, sus necesidades, derechos y su desarrollo integral.

3. Educación inclusiva y participativa: Los hijos, en el seno de la familia, no se limitan a ser sujetos pasivos que reciben órdenes y obedecen. Deben entender los procedimientos no sólo para aplicarlos si no para crear mecanismos de actuación. Los padres deben fomentar la participación y la voz propia de los menores para establecer debates donde se conozcan las opiniones de todos los miembros.

4. Enfoque Ecológico: Entendido como que la educación en parentalidad positiva en el seno de la familia tiene un impacto directo como ciudadanos en la sociedad y en el desarrollo de las comunidades.

5. Prevención y reeducación en parentalidad positiva: Los padres, por desconocimiento o por atravesar situaciones internas conflictivas que han puesto en riesgo la parentalidad positiva, cuentan con profesionales e instituciones a su servicio que les orientan y reconducen. Fundación Filia de Amparo al Menor cuenta con profesionales especializados que apoyan con medios y terapias a familias en riesgo. Para casos más graves en los que ya se ha pasado a procesos judiciales, la implantación de la figura del Coordinador Parental a través de dictamen de sentencia, puede ayudar a los progenitores a reconducirse con el fin de que prevalezca el bienestar e Interés Superior del Menor.

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